El escritor viaja en coche, siempre viaja en coches, la radio está puesta, él se mueve inquieto, siempre repiquetea con el pie en guardia por eso cambia a una lista de reproducción del teléfono, entonces suena una canción de Dorian.
El escritor viaja en coche, siempre viaja en coches, la radio está puesta, él se mueve inquieto, siempre repiquetea con el pie en guardia por eso cambia a una lista de reproducción del teléfono, entonces suena una canción de Dorian.
RUIDO 47 A las dos y diecisiete de la madrugada, el Instituto Pasteur tenía el aspecto vulgar de esos lugares en que solo pasan cosas: una p...